Meditar o simplemente “relajarse” es en momentos de tensión y estrés una labor titánica, los pensamientos son huracanes incontenibles y en aumento, si a eso sumas una respiración agitada y otros síntomas físicos, emociones alteradas … Intentar meditar será casi imposible.

5 o 10 minutos pueden hacer la diferencia para calmarse, tomar decisiones, no hablar por impulso o reaccionar agresivamente, pero ¿cómo logramos ese pequeño espacio para calmar la mente? A veces con salirse del lugar o grupo que genera la presión sirve como primer paso. Debes aprender a centrarte en la respiración, es decir, tomar consciencia de este acto involuntario y eso ya es un punto de atención a tu favor, simplemente inhala y exhala despacio y por la nariz unos minutos …

“Esta es una práctica sencilla y rápida pero efectiva para calmarse pero todavía no es una relajación completa o una meditación, pero hacia allá vas”, explica la fundadora y CEO de Diseño UNE, Verónica Alvarado.

Meditar es entrar en un momento de contemplación, de paz, donde estás contigo y que aporta una sensación de plenitud infinita, lo mejor es que se puede repetir siempre. Al inicio sirve mucho preparar el espacio, ¿cómo? Utilizando ropa cómoda, música tranquila, una vela aromática o incienso y que dejes de lado cualquier aparato electrónico que te distraiga.

“La respiración consciente es esencial para aquietar la mente y el cuerpo, para principiantes ayuda mucho una meditación grabada o una persona que los guíe, cuando ya se tiene más experiencia se puede meditar concentrándose en la llama de una vela para enfocar toda la atención en eso o simplemente cerrar los ojos y percibir los latidos de tu corazón”.

Fany Salinas, Mauricio Carcamo, Raquel Maron y Verónica Alvarado.

Fany Salinas, Mauricio Cárcamo, Raquel Marón y Verónica Alvarado.

¿Acostado o sentado? Depende de la hora y el lugar, sentado puede ser sobre un cojín o alfombra, una silla cómoda con un respaldo apropiado y que no genere malestar en la espalda ni que fuerce la postura, así tendrás más control corporal y la circulación sanguínea no se interrumpirá. “En el caso del yoga y que se acostumbra a realizar con frecuencia, se llega a controlar cualquier molestia física porque la sensación de plenitud es tan grande que hasta se olvida el tiempo que ha transcurrido”.

“Si meditas acostado es porque seguramente no habrá problema en que te quedes dormido. Esos 10 o 15 minutos son más reconfortantes que una hora de sueño. El mejor momento es tu momento, cuando decides darte tiempo de calidad para tu y vivir los beneficios”.

Y hay muchos beneficios más, las personas que meditan irradian sensación de paz. Entonces, ¿por qué no intentarlo?

Beneficios

  • Mejora la oxigenación del cuerpo al hacerla consciente y prolongada.
  • Favorece el sistema inmunológico y los mecanismos de autocuración.
  • Disminuye las inflamaciones y el dolor físico.
  • Ayuda a reducir el estrés, ansiedad, fatiga mental, emocional y física.
  • Ayuda mucho con la concentración en tus actividades cotidianas, no sólo en el plano laboral.
  • Aporta una sensación de felicidad más grande.
  • Favorece la memoria, meditar antes de estudiar te hace más receptivo.
  • Mejora la inteligencia intra e interpersonal.
  • Desarrolla la consciencia de unidad con el todo.
  • Incrementa tus niveles de tolerancia, ya que no hay necesidad de enojarse y explotar, tu auto control es mayor.
  • Aumenta la resilencia, es decir, que te recuperas con mayor facilidad de una situación difícil en la vida.

Artículo original por: Verónica Alvarado
disenounesv@gmail.com

Fotografía: Ale Mártir
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Entrevista en 5: Leonardo Morán Entrevista en 5: Carla Saborio